Técnica de presión deslizante

Técnica de presión deslizante


La presión deslizante permite reconocer el estado del plano subcutáneo, la presencia de nódulos y las zonas con retracción, y movilizan todo el plano superficial sobre el plano de las fascias, alcanzando también grandes zonas de tejido conectivo.

Cuando se realizan recorridos largos y a un ritmo lento, el efecto de la presión deslizante es relajante y cuando el recorrido es corto y el ritmo es rápido, el efecto pasa a ser estimulante.

Las presiones deslizantes mejoran y aceleran la circulación de la zona, elevan la temperatura local, consiguen un barrido de sustancias nocivas y además favorecen mucho la circulación de retorno cuando se hacen en ese sentido. Combinadas con las presiones locales, constituyen las manipulaciones de elección en la técnica del drenaje linfático manual.

Acción fisiológica

  • La acción mecánica de dicha técnica se extiende no solo a la piel sino al tejido celular subcutáneo, a los músculos y a los tendones.
  • Se produce un rápido vaciado y llenado de los vasos sanguíneos.
  • Intensifica el flujo linfático permitiendo liquidar los fenómenos de estancamiento y los edemas, también ejerce una acción analgésica.
  • Aumenta el tono de la piel y de los músculos, también mejora su alimentación.

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